Seguimos revisando las actividades de la Escuela de Verano “La lengua rusa moderna”. Durante los fines de semana, los estudiantes no tuviron que echar mucho de menos. Un programa fascinante alrededor de los lugares más interesantes de Moscú, paseos a pie y fluviales, viajando en el área de Moscú – todo esto dió a los estudiantes la oportunidad no sólo familiarizarse con la cultura rusa, sino también  practicar el idioma ruso, escuchando en vivo el discurso de los profesores, hablando, contando de si mismo.

A principios de la capacitación, los estudiantes compartieron su sueño con los profesores: visitar el Kremlin. El sueño se cumplió: un paseo por la plaza más bella de Rusia, el sonido de Campanas, el fuego eterno, la historia y la antigüedad del Kremlin. Pero la mayor impresión en nuestros huespedes  dio la colección de la Armería, la única decepción fue que era imposible tomar fotos de objetos favoritos.

El viaje a Sergiev Posad fue muy bien. Los estudiantes tocaron el patrimonio histórico, espiritual único de Rusia y la cultura ortodoxa, visitando la Santísima Trinidad Lavra de San Sergio. Después de la gira de Lavra, los estudiantes estaban esperando para cenar en uno de los restaurantes más bellos de la cocina rusa en Sergiev Posad.

A los ninos les complace mucho el paseo por  la misteriosa y majestuosa Kolomna  y Tsaritsino, donde los estudiantes son introducidos a la vida de residencias suburbanas de los zares rusos y descubre la historia de los monumentos antiguos.

Los empleados del Departamento de Colaboración Internacional dieron a los niños la oportunidad de revelar todas las facetas de la capital, mirarla desde diferentes ángulos, organizar un paseo por el río Moscú. Suaves rayos del sol, las salpicaduras de agua, el esplendor del Kremlin y la Catedral de Cristo Salvador, la dulzura  idílica de los cenadores – todo esto crea un ambiente romántico.